lunes, 15 de marzo de 2010

YO, LA MARIPOSA EN ARRULLO

Quienes me conocen saben que la escritura es mi pasión. Convierto en letras mis pensamientos, mis emociones, mis sentimientos, y dejo que broten sobre un papel, porque por alguna extraña razón que desconozco, tiendo a comunicarme mucho mejor a través de letras hechas palabras que de las propias palabras que surgen de mi boca.

Por eso decidí crear este blog, para compartir, con quienes quieran seguirme, toda esa maraña de sentimientos y emociones que de vez en cuando me invaden y me inspiran a escribir, para desahogarme un poco cuando lo necesite, pero más que nada, para hacer algo “útil” con esta, mi pasión.

Y quizás se pregunten el por qué escogí “Mariposa en Arrullo” como título de mi blog. Es fácil: Es una frase que amo con locura y siento que, de cierta manera, me define.

Pero sería injusto adjudicarme la autoría de tan hermosa frase. No, esta frase pertenece a Neruda, quien la plasmó en el que, para mí, es el más hermoso poema de amor: su Poema 15, mi poema favorito.

Adoro las mariposas. Eso sí, las chiquitas, las bonitas, las de colores. Nada de esas cosas gigantes y obscuras que tienden a salir de noche y pueden incluso llegar a confundirse con murciégalos (sí, murciégalos, está bien escrito, como candelario, perióquido, morrántico y otras palabritas que seguro irán encontrando por aquí). Puedo pasar horas admirándolas, siguiéndolas cuando se me atraviesan en el camino. Viéndolas aletear y posarse elegantes sobre una flor.

Y es que muchas veces me identifico con ellas. Porque quisiera volar con la libertad que lo hacen. Entregar mi cuerpo al viento y dejarme llevar, libre, hacia donde yo quiera ir. Detenerme cuando quiera sobre una flor, desplegar mis alas y mezclar mis colores con los del sol. Pero, al menos por ahora, no puedo hacerlo. Las razones, poco a poco las irán descubriendo, o mejor dicho, leyendo.

Así que me siento como una mariposa en arrullo. Adormitada, aletargada y entumecida dentro del caos caraqueño. Ansiosa por desplegar mis alas y empezar a vivir mi vida como yo quiero vivirla.

La imagen que acompaña al título de mi blog no es mía. Amo la fotografía, y tengo planteada como una meta a corto/mediano plazo, comprarme una cámara profesional, algo más decente que la pobre Canon digital que me acompaña desde hace casi 4 años a donde quiera que voy, fiel, creando un archivo digital de mis más hermosos recuerdos y vivencias. Cuando tenga mi cámara nueva, eventualmente, pueden jurar que entre lo primero que intentaré fotografiar estará una mariposa.

Pero escogí esa imagen por la mariposa como tal. En la universidad mis amigas la llamaban “la mariposa de la suerte”. Escríbanlo, cuando Carito veía esa mariposa, salíamos bien en los exámenes. La condenada esa sólo aparecía en época de parciales, y no es que durante esas fechas apareciera mucho…En la Gran Sabana pude verla más de lo que he podido hacerlo en el valle caraqueño. Ahí fue cuando aprendí que se les llama Morpho azul, mi guía se encargó de apuntarme una cada vez que las veía luego de haberse enterado de lo mucho que me gustan.

Así que aquí estoy, en arrullo, aunque poco a poco, voy desplegando mis alas. ¿Me acompañas?.

3 comentarios:

  1. Me encanta Caro!!!Animo y exitos!!!!! Un Besito!!!

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  2. Eres la mejor! me encanta que hagas cosas que te hacen feliz. TE AMO!

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  3. es facinante tu expresión de los sentimientos,emociones y pensamientos y de la frase sin lugar a dudas bellísima ,como lo es "mariposa en arrullo",si también como difundes el adjetivo "útil", asi como Neruda justamente que humanisa cada frase de sus poemas....saludos... "El vivir"

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